Art 135 de la constitucion española

Constitución francesa

La historia constitucional de España se remonta a la Constitución de 1812. Tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, unas elecciones generales en 1977 convocaron a las Cortes Constituyentes (el Parlamento español, en su calidad de asamblea constituyente) con el fin de redactar y aprobar la Constitución.

Entre los miembros elegidos de las Cortes se seleccionó un grupo de siete miembros para trabajar en un proyecto de Constitución que se presentaría al organismo. Estos fueron conocidos, según los medios de comunicación, como los «padres de la Constitución». Estas siete personas fueron elegidas para representar el amplio (y a menudo, profundamente dividido) espectro político dentro del Parlamento español, mientras que el papel principal se le dio al entonces partido gobernante y ahora extinto Unión de Centro Democrático (UCD).

El escritor (y senador por designación real) Camilo José Cela pulió posteriormente la redacción del proyecto de Constitución. Sin embargo, dado que gran parte del consenso dependía de mantener la ambigüedad de la redacción, se aprobaron pocas de las reformulaciones propuestas por Cela. Una de las aceptadas fue la sustitución del arcaico gualda («color de soldadura») por el simple amarillo en la descripción de la bandera de España[cita requerida].

Constitución alemana

1.1.1 La Constitución española de 1978 se redactó en el periodo de transición a la democracia tras la dictadura franquista. El general Francisco Franco murió el 20 de noviembre de 1975, poniendo fin a una larga dictadura instaurada tras la Guerra Civil de 1939.1 La Constitución fue el resultado de un consenso entre los principales partidos políticos con representación parlamentaria tras las elecciones de junio de 1977.

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Los redactores eran conscientes de la necesidad de alcanzar un amplio acuerdo sobre los principios estructurales básicos del nuevo orden político establecido. El objetivo principal era diseñar un sistema democrático estable y garantizar la protección de los derechos fundamentales de las personas. La necesidad de llegar a un consenso sobre cuestiones muy controvertidas, como el modelo de descentralización política, dio lugar en ocasiones a disposiciones constitucionales ambiguas que necesitaban una interpretación y una negociación política posteriores. La Constitución española estuvo muy influenciada por las constituciones alemana e italiana, en lo que respecta, por ejemplo, al modelo centralizado de revisión judicial de la legislación. Finalmente, la Constitución fue ratificada en referéndum el 6 de diciembre de 1978.

Código civil español

Tras la introducción de la «restricción europea» al déficit público, derivada del Tratado de Maastricht y del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, las Comunidades Autónomas han quedado sometidas a reglas fiscales formales en materia de déficit y deuda, así como de gestión de sus presupuestos. Sin embargo, esta normativa, no ha impedido que algunas Comunidades Autónomas hayan incumplido los objetivos de estabilidad presupuestaria, probablemente por carecer de un sistema efectivo de sanciones. Este trabajo examina el alcance de la modificación constitucional del artículo 135, y se centra especialmente en el margen de maniobra que el nuevo artículo 135 otorga al Estado para imponer a los gobiernos autonómicos el cumplimiento de los límites de déficit y deuda.

Artículo uno de la constitución alemana

Sólo los españoles mayores de 55 años votaron la actual Constitución. Eso significa que aproximadamente el 63 por ciento de los ciudadanos, según las estadísticas oficiales, nunca han tenido la oportunidad de aprobar una carta que cumplirá 35 años este viernes 6 de diciembre.

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Desde 1978, la Constitución española sólo se ha modificado en dos ocasiones, ambas por la presión externa de la Unión Europea. La primera modificación se aprobó en 1992 con el apoyo unánime de todos los grupos del Parlamento; permitía a los ciudadanos europeos votar y presentarse a las elecciones municipales. La segunda modificación, en 2011, fue mucho más polémica; elevó el principio de estabilidad presupuestaria a mandato constitucional sin apenas debate público.

La propuesta de modificación que más avanzó fue la del ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que sugirió incluir una referencia a Europa, introducir los nombres de las comunidades autónomas españolas, eliminar la preferencia por los herederos varones al trono y reformar el Senado. Pero finalmente estas ideas acabaron en el fondo de un cajón por falta de consenso.