Expediente disciplinario funcionario docente

Ejemplos de mala conducta del profesorado

Esta política está diseñada para ayudar y animar a todos los empleados a alcanzar y mantener unos niveles adecuados de comportamiento y conducta. Proporciona un método para tratar las deficiencias aparentes en la conducta, y su principal objetivo es animar a un empleado cuya conducta es insatisfactoria a mejorar.

Esta política se aplicará de forma coherente y justa a todos los empleados, en función de las circunstancias de su caso. Nadie será tratado de forma menos favorable por motivos de género, discapacidad, edad, raza, credo, color, religión, nacionalidad, origen étnico o nacional, afiliación o actividad sindical, orientación sexual, cambio de sexo, condición médica o estado civil. Además, el empleador reconoce su responsabilidad de garantizar la aplicación de las normas de justicia natural como parte de esta política: es decir, el empleado debe conocer la naturaleza de la acusación contra él; el empleado debe tener la oportunidad de exponer su caso; la dirección debe actuar de buena fe.

El empleador reconoce que tiene la obligación legal de adoptar políticas formales y establecer procedimientos en el lugar de trabajo para tratar la conducta y la disciplina del personal. El empleador reconoce que las normas y procedimientos disciplinarios promueven las buenas relaciones laborales y se compromete a tratar los asuntos de forma justa y coherente.

Procedimientos disciplinarios del personal de la escuela

El presente procedimiento disciplinario para el personal académico (docente e investigador) está prescrito por el reglamento del Consejo de Administración con el fin de apoyar la aplicación del Reglamento de la Escuela relativo al personal académico: Procedimientos de Despido, Disciplina y Reclamaciones y Asuntos Relacionados, Parte III.    Las referencias y las citas directas se toman del Reglamento cuando es necesario, para su aclaración.

Si bien la Escuela no pretende imponer normas de conducta irrazonables al personal académico, son necesarias ciertas normas de comportamiento y rendimiento para mantener el buen orden y la disciplina, en interés tanto de los empleados como del empleador.      A la hora de aplicar este procedimiento a su personal académico, la Escuela tendrá en cuenta los principios de libertad académica, justicia y equidad, así como la labor de la Escuela de impartir educación, promover el aprendizaje y dedicarse a la investigación de forma eficiente y económica.

La Escuela prefiere que la disciplina sea voluntaria y autoimpuesta, y en la mayoría de los casos lo es. Sin embargo, de vez en cuando puede ser necesario tomar medidas contra individuos si el comportamiento o el rendimiento no son aceptables.

Mala conducta del profesorado: procedimientos disciplinarios

En este documento se detalla el procedimiento que se seguirá en caso de que surjan dudas sobre la conducta o la capacidad de los profesores suplentes o del personal de apoyo. La intención es que los posibles casos disciplinarios se traten en una fase temprana con el fin de resolver los problemas de la forma más rápida y justa posible. El proceso disciplinario también indica las normas de rendimiento y comportamiento en el trabajo que pueden esperarse razonablemente de los empleados, tanto en los puestos diarios como en los de larga duración. Es imposible enumerar todos los posibles actos de indisciplina que pueden producirse en cualquier empleo, por lo que debe tenerse en cuenta que las normas indicadas a continuación no son exhaustivas y sólo pueden servir de guía. Cuando los pasos se refieren a los profesores, incluyen al personal de apoyo y a las enfermeras.

Los pasos del procedimiento que se exponen a continuación son orientativos y no se seguirán en su totalidad en todos los casos, en particular durante el periodo de prueba inicial de un profesor suplente. El momento en el que se inicie el procedimiento o la omisión de alguna de las etapas dependerá totalmente de la gravedad de la infracción. Así, una serie de faltas leves o la repetición de una de ellas puede implicar todo el procedimiento, mientras que una falta más grave puede requerir una última advertencia. Las faltas graves suponen el despido inmediato. Hay que reconocer que las reprimendas informales de un profesor por parte de su superior forman parte de su relación laboral y quedan fuera del límite del procedimiento disciplinario.

Qué se considera mala conducta del profesor

En este documento se detalla el procedimiento que se seguirá en caso de que surjan dudas sobre la conducta o la capacidad de los profesores suplentes o del personal de apoyo. La intención es que los posibles casos disciplinarios se traten en una fase temprana con el fin de resolver los problemas de la forma más rápida y justa posible.

Es imposible enumerar todos los posibles actos de indisciplina que pueden producirse en cualquier empleo, por lo que debe tenerse en cuenta que las normas indicadas a continuación no son exhaustivas y sólo pueden servir de guía.

Los pasos del procedimiento que se indican a continuación son orientativos y no se seguirán en su totalidad en todos los casos, en particular durante el periodo de prueba inicial de un profesor suplente. El momento en el que se inicie el procedimiento o la omisión de alguna de las etapas dependerá totalmente de la gravedad de la infracción. Así, una serie de faltas leves o la repetición de una de ellas puede implicar todo el procedimiento, mientras que una falta más grave puede requerir una última advertencia. Las faltas graves suponen el despido inmediato.