Mi jefe me acosa estando de baja

nunca pensé que me pasaría a mí – programa de derecho laboral

La protección del Código contra la discriminación en el empleo es muy amplia. No importa si eres temporal, a tiempo parcial, eventual, trabajador de una empresa de trabajo temporal, trabajador contratado, contratista independiente, trabajador doméstico o incluso voluntario. No debes ser discriminado ni acosado cuando trabajas. Los empresarios no pueden eludir sus obligaciones en materia de derechos humanos llamándote autónomo. El Código cubre a las personas que pueden no ser consideradas “empleados” según otras leyes, como la Ley de Normas de Empleo.

Los empleados también están protegidos contra la discriminación o el despido durante un periodo de prueba. El Código también puede exigir a la empresa que adapte las funciones de su puesto de trabajo a sus necesidades especiales, si éstas están vinculadas a un derecho contemplado en el Código. Estas necesidades especiales pueden estar relacionadas con una discapacidad o con el hecho de ser padre o madre soltera. Si, por ejemplo, tiene una discapacidad auditiva, el empresario debe proporcionarle el equipo que necesite.

Los empresarios sólo deben hacerle preguntas relacionadas directamente con los requisitos del puesto y la experiencia pertinente. Deben evitar las preguntas sobre su situación familiar o su país de origen, por ejemplo:

no se puede dejar ir – show de derecho laboral: s3 e6

Si el acoso es muy grave, también puede ser un delito. Por ejemplo, es un delito si alguien te ha agredido sexualmente o te ha amenazado físicamente. Ponte en contacto con la policía si te preocupa tu seguridad.

Además, siempre tienes que demostrar que la persona que te ha acosado tenía la intención de hacerte sentir de una manera determinada, o que te has sentido así aunque no fuera su intención. Esto se llama “propósito o efecto”. Si la persona no quería hacerte sentir así, también tiene que ser “razonable” que te sientas así.

El tercer tipo es aquel en el que te tratan peor por rechazar o someterte a un comportamiento sexual no deseado o relacionado con el cambio de sexo. Esto se denomina “trato menos favorable”.

Tu empleador puede argumentar que no es indeseable si tú mismo has hecho cosas similares. Por ejemplo, si has contado chistes racistas antes, tu empleador podría decir que no puedes ofenderte porque otras personas cuenten chistes racistas.

El acoso no tiene por qué estar relacionado con tu propia característica protegida para que puedas actuar. Por ejemplo, te puede ofender un cartel racista en tu oficina. No importa de qué raza seas: puedes sentirte ofendido o intimidado.

lior samfiru, ¿qué debo hacer? – programa de derecho laboral

La mayoría de los empleados intentan ser lo más complacientes posible con las peticiones de sus jefes. Por ejemplo, aceptan trabajos extra, realizan tareas que no están incluidas en la descripción de su trabajo e incluso asisten a eventos que interfieren con las funciones familiares. Pero hay momentos durante el empleo en los que decir “no” a un jefe es esencial, especialmente si ese jefe es un matón.

Por supuesto, enfrentarse a tu jefe no es una tarea fácil. También puede dar miedo. Pero encontrar el valor para hacerlo puede hacer que tu experiencia laboral sea menos miserable. De hecho, las investigaciones demuestran que responder puede ayudar a que los empleados acosados se sientan menos víctimas.

Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio y la Universidad de Georgia, los empleados que se defienden no sólo se sienten menos víctimas, sino que tienden a sentirse más comprometidos con su trabajo y satisfechos en general.

Antes de enfrentarte a tu jefe, asegúrate de que el asunto merece la pena. En algunos casos, es mejor dejar que las cosas se desarrollen y ver cómo evolucionan. Pero hay otras ocasiones en las que no debes aceptar el trato de tu jefe ni ceder a sus exigencias.  Recuerda que, por mucho que necesites tu trabajo, tienes que saber dónde poner el límite. Aquí tienes cinco situaciones en las que siempre debes decir “no”.

¿debe demandar a su jefe?

La protección del Código contra la discriminación en el empleo es muy amplia. No importa si eres temporal, a tiempo parcial, eventual, trabajador de una empresa de trabajo temporal, trabajador contratado, contratista independiente, trabajador doméstico o incluso voluntario. No debes ser discriminado ni acosado cuando trabajas. Los empresarios no pueden eludir sus obligaciones en materia de derechos humanos llamándote autónomo. El Código cubre a las personas que pueden no ser consideradas “empleados” según otras leyes, como la Ley de Normas de Empleo.

Los empleados también están protegidos contra la discriminación o el despido durante un periodo de prueba. El Código también puede exigir a la empresa que adapte las funciones de su puesto de trabajo a sus necesidades especiales, si éstas están vinculadas a un derecho contemplado en el Código. Estas necesidades especiales pueden estar relacionadas con una discapacidad o con el hecho de ser padre o madre soltera. Si, por ejemplo, tiene una discapacidad auditiva, el empresario debe proporcionarle el equipo que necesite.

Los empresarios sólo deben hacerle preguntas relacionadas directamente con los requisitos del puesto y la experiencia pertinente. Deben evitar las preguntas sobre su situación familiar o su país de origen, por ejemplo: